¿Evolución o Degeneración?

Romanos 1:20-32 Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no solo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.
    Tenemos aquí un hermoso pasaje de la Palabra de Dios, inspirado por el Espíritu Santo, pero nos habla de la terrible depravación del hombre. Quiero enseñarles a través de este mensaje acerca de ¿Evolución o degeneración? ¿Qué es lo que estamos viviendo hoy día? ¿Una evolución de las especies, o una degeneración y depravación del hombre?

En el siglo antepasado hubo un hombre llamado Carlos Darwin que presentó una teoría para describir de dónde es que el hombre viene. El presentó la teoría de la “evolución de las especies”. Mediante esta teoría él nos habla de la existencia y de la progresión de la vida, pero sin la ayuda de Dios. Ellos le dan una explicación a través de esta teoría, que hace, según ellos dicen, veinte mil millones de años, hubo un tremendo big-ban; que allá en el universo un pequeñísimo puntito, en el cual estaba concentrada energía, materia y todo lo demás, hizo una gran explosión, y que de ese solo puntito vino a existir todo el universo, todos los planetas, todas las galaxias, y todo lo que hay en el inmenso universo. Ellos dicen que fue a través de ese big-ban. Luego señalan que hace cuatro mil millones de años, algunos señalan cuatro mil cuatrocientos millones de años, no se ponen de acuerdo, pero da lo mismo ¿verdad?, son millones y millones y millones de años. Ellos dicen que hace cuatro mil, o cuatro mil cuatrocientos millones de años, de pronto las condiciones se dieron, hubo calor, hubo humedad, se fueron formando proteínas, se formó el ácido desoxirribonucleico y ribonucleico, empezaron a formarse cadenas de proteínas, y de pronto, brotó, por ahí, ¿verdad? la vida. Y hubo una pequeña célula, y esa pequeña célula se encontró con otra pequeña célula por ahí. Las dos se miraron, se enamoraron la una la otra, y luego se unieron, y vino a existir un “ser superior”. Y luego ese ser superior encontró a otro igual que él, y vino a ser otro “ser superior”. Y de esa manera se fue transformando esa pequeña célula, y vino a formar después un pequeño batracio, y después una rana, y después vinieron otros pequeños animalitos, hasta que finalmente fue formado un chango. Y luego después de ese chango fueron formados los antepasados de ustedes, eso es lo que dicen. Y eso es realmente, realmente absurdo: La teoría de la “evolución de las especies”. Todo eso lo hacen con un aire científico; y para que tú no te pongas a pensar y analizar detalles de esas cosas, ni la manera en cómo ocurrió, te lo platican diciendo que eso ocurrió hace miles, y miles, y miles de millones y millones y millones de años. Tú te quedas… ¡Guau! ¡Sí es cierto! Y muchos, cuando llegan a la preparatoria o a la Universidad, terminan creyendo que su antepasado fue un chango. Y la verdad es que algunos se comportan como changos. ¡Y eso no es posible! ¡Jamás pudo haber ocurrido algo así! No hay científico que haya demostrado eso. —Hermano, pero mire, ya hay vida en probeta—. Mira, no han creado vida, lo único que han hecho es tomar óvulos femeninos y mezclarlos con espermatozoides, han simulado las condiciones de un vientre de mujer, lo han puesto como si fuera incubadora, y ahí es donde dizque han creado bebes de probeta. Pero ellos no crearon la vida. Nosotros los humanos estamos constituidos aproximadamente por un setenta por ciento de agua; hay casi todos los metales que existen sobre la faz de la tierra, excepto el oro, en nuestra constitución física, en lo que nosotros somos; pero a pesar de que el hombre ha descubierto cuánto oxígeno hay en nosotros, cuánto hidrógeno, cuánto carbono, cuánto calcio hay, ya está determinado perfectamente, los científicos saben cuánto tenemos de cada una de esas cosas, pero no pudiéramos tomar todas esas substancias y echarlas en un recipiente, mezclarlas, y que de pronto salga un hombre. Es imposible. ¿Sabes por qué? Porque Dios es el Creador de la vida. Se requiere mucho más fe para poder creer en esa vacilada que esos pseudo científicos han contado, y que diseminan en las escuelas, diseminan en las Universidades, y que tú de necio has creído pensando que la Biblia no tiene la razón. Déjeme decirle que no hay tal “evolución de las especies”. Si nosotros pudiéramos tener en nuestras manos un rompecabezas de madera, con todas las piezas, sin faltar ni una de ellas, y tomamos ese rompecabezas y lo metemos en una lavadora, de esas súper lavadoras vamos a llamarle; no hace falta ninguna pieza, las ponemos ahí, y luego vamos a darle vueltas durante una semana, y luego vamos a darnos una asomada a ese artefacto para ver si cada una de las piezas encaja perfectamente. ¿Sabes qué? Eso va a ser imposible. Bueno, es que lo que nos falta es hacerlo por miles, y miles, y miles de millones de años, pero como tenemos una súper lavadora marca eternity, vamos a darle vueltas durante mil millones de años. Y al cabo de esos mil millones de años nos damos una asomadita para ver si esas piezas ya se han acomodado de tal manera que está formado el rompecabezas. Pero vamos a ver que ninguna de esas piezas está en el lugar correcto. ¿Sabes qué? Esos tontos científicos nos han hecho creer que a través de miles y miles de millones de años todas las piezas han encajado de tal manera que fue formado un hombre. Déjeme decirle que el hombre es creación de Dios. Dios creó al hombre en forma directa e inmediata. No hay tal cosa de teoría de la evolución de las especies. Ahora, si tú prefieres que tu antepasado sea un chango, allá tú. Pero nunca el hombre va a encontrar el eslabón perdido, ¿sabes por qué? Porque nunca lo hubo. Hay muchas cosas por lo cual nosotros pudiéramos rechazar esa teoría; la segunda ley de termodinámica rechaza por completo la evolución de las especies. No hay tal cosa. Así es que, ¿sabes qué es lo que ha pasado con el hombre? El hombre, dice la Biblia, se ha degenerado. No ha habido una evolución hacia arriba, el hombre ahora no es mejor que hace miles y miles de millones de años. No. El hombre después de seis mil años, porque la creación fue hace seis mil años más o menos, está más degenerado. Lo que ha habido en lugar de evolución es una degeneración.

2ª Timoteo 3:1-5 También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de los bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; —Y luego mira lo que Dios nos manda— a éstos evita. Lo que está diciendo Dios, entonces, es que en lugar de un ascenso en el hombre, lo que ha habido es un descenso, y lo vemos ahí en el libro de Romanos capítulo uno, y esto es lo primero que vemos en el descenso espiritual del hombre:

1. Que el hombre conoció a Dios pero no le glorificó. ¿Dónde empezó el hombre? Conociendo a Dios. V. 20-21 Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo —nota lo que dice— conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios. Mira dónde estaba el hombre hace cerca seis mil años allá en la creación. ¿Qué había habido allí? El hombre conoció a Dios. Eso significa que en el huerto de Edén, Dios tomó forma para que el hombre le conociera. Yo creo que ahí el Señor Jesucristo se presentó con ellos; y que habló con ellos; y que ellos platicaron con Dios; cada tarde platicaban con Dios; y la presencia de Dios para ellos fue una bendición durante muchos días. De tal manera que cuando el Señor llegaba allí al huerto de Edén y platicaba con Adán, Adán le decía: Señor, ¡qué Grande eres, Señor! ¡Mira esas estrellas, Señor, qué maravillosas! Señor, ¡qué preciosos árboles has creado! ¡Qué maravillosos atardeceres y amaneceres he contemplado! Señor, ¿tú hiciste todo esto? ¿Sabe? El hombre glorificaba a Dios porque le conoció, hasta que el pecado llegó; vino Satanás utilizando una serpiente para hablar con la mujer, engañarla de que las cosas que Dios había mandado no había necesidad de hacerlas, desacreditando la Palabra de Dios acerca de no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal; y cuando el hombre le hizo caso a Satanás, ahí es cuando el hombre empezó en su descenso espiritual, y empezó su degeneración, y en lugar de que hubiera una evolución hacia arriba empezó el hombre a degenerarse. Dice la Biblia que el hombre empezó bien, conociendo a Dios, ¿y después qué hubo? Por causa del pecado el hombre no le glorificó. No le glorificaron como a Dios. Quien recibió la gloria fue el diablo, porque al diablo le pusieron atención, porque obedecieron al diablo, al mandato que Satanás les dio: ¡Come, hazlo! No te va a pasar nada. Y dice la Biblia que por causa del pecado, el hombre fue excluido de la presencia de Dios, del huerto de Edén, Dios puso ahí en la entrada unos ángeles para que el hombre no pudiera entrar; destituidos de la presencia de Dios. ¿Sabes por qué? Porque la Biblia dice en Romanos 3:23 Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. El hombre empezó bien, conociendo a Dios, pero su descenso empezó cundo no le glorificaron. Y la verdad es que esto se parece a la vida de muchos cristianos, que empiezan bien su vida espiritual, con mucho fuego en el Señor, llegan temprano a la iglesia, y quieren que Dios haga algo especial en sus vidas; pero cuando a los cristianos se les olvida honrar y glorificar a Dios, empiezan en su descenso espiritual. Y eso ocurre con nosotros. Cuando nos olvidamos de dar la gloria al Señor, empieza nuestro descenso espiritual. De la misma manera que allá en la creación, el hombre conoció a Dios pero no le glorificó, y entonces dio un escalón abajo.

Luego dice aquí en la Biblia, porque esa es una escalera hacia abajo en la que el hombre fue: Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias. Aquí tenemos el segundo escalón en el descenso del hombre:

2. No le dieron gracias. El primero fue que no le glorificaron ni le honraron como a Dios, y ahora tenemos al hombre más abajo espiritualmente: sin haberle dado gracias a Dios. Esa es la razón por la cual Dios nos recuerda que como cristianos, si hay algo que nosotros debemos de hacer, es que debemos ser agradecidos. 1ª Tesalonicenses 5:18 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. Para que no haya un descenso en nuestras vidas espirituales, es necesario que con nuestras vidas le glorifiquemos constantemente, dándole la gloria al Señor en todo lo que hacemos. La segunda cosa es que debemos ser agradecidos con nuestro Dios, porque cuando al hombre se le olvida dar gracias a Dios, ¿sabes qué?, en lugar de que haya una ascenso en su vida espiritual, hay una degeneración, una depravación; en lugar de ir hacia arriba, se empieza ir hacia abajo. Tu vida espiritual se va ir hacia abajo si no eres un cristiano agradecido. Debes de dar gracias por todo, dice la Biblia. Debes de dar gracias por tus padres, debes de dar gracias por dónde vives, debes de dar gracias por tu iglesia, por lo que el Señor te da. Lo terrible de este asunto es que muchas veces pensamos que Dios tiene la obligación de darnos todo. Y no es así. Dios quiere que nosotros seamos agradecidos. Hay algunos de ustedes que nunca le han dicho a su mamá: Gracias mamá por la comida. Ella se pasa horas en la cocina preparando el alimento, lo sirve a la mesa, y tú no te dignas en decirle: Gracias mamá. No eres agradecido con tus padres para reconocer que si comes es precisamente porque tu papá llegó con dinero a la casa para que se comprara el alimento que tú te estás comiendo. Pero hay algunos de ustedes que ya tienen en su cabeza el que sus padres tienen el deber de mimarlos, el deber de darles todo, les exigen, y raras veces o nunca, les dan gracias por lo que les dan. Debemos ser agradecidos.

El tercer escalón en la depravación y degeneración del hombre, dice en Romanos 1:21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, —y aquí está el siguiente punto—:

3. Sino que se envanecieron en sus razonamientos. ¿Qué es eso? Quiere decir que en lugar de usar la conciencia que Dios les dio para admirar la grandeza de la creación, en lugar de eso dice la Biblia que usaron sus razonamientos para justificar su negro pecado, y ahora el hombre se quiere pasar de listo delante del Creador. Y formulan una serie de premisas de tal manera que justifican su pecado. ¿Y sabes? Lo único que lleva eso es a mayor degeneración. Date cuenta. Las Universidades, todo lo que hacen, es dizque razonar, razonar. Razonan, razonan y razonan, y lo único que está sucediendo es que el hombre se va volviendo más vil delante de Dios. Mira 1ª Corintios 8:1

En cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento. El conocimiento envanece, pero el amor edifica. Cuando Juan el bautista estaba predicándoles a esos sacerdotes, escribas y fariseos, hipócritas, que vinieron delante de Él, empieza a decirles: ¡Generación de víboras! ¡Ustedes están haciendo mal delante de Dios! Y luego les dice: Y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos… ¿Qué les estaba diciendo? No empiecen a justificarse razonando. Nuestra mente, hermanos, es para que entendamos las verdades de Dios y para que admiremos la grandeza del Gran Dios que tenemos. No es para justificar nuestro pecado. No es para pasarnos de listos delante de Dios. 1ª Timoteo 6:3-5 Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales. Aquí está hablando de la clase de persona que ha llegado a ser el hombre sin Dios; del hombre que se ha vuelto religioso, pero que en realidad su pensamiento está corrupto porque su inteligencia y su intelecto para lo único que lo ha utilizado es para justificar su pecado y para tratar de engañar a Dios, aunque lo único que el hombre ha hecho es que se ha engañado a sí mismo. ¿No es cierto que cuando haces alguna cosa mal, fuera de la voluntad de Dios, que tus padres no saben, inmediatamente empiezas a echar andar el poquito de cerebro que tienes? ¿Verdad que sí? —Y ahora le voy a decir esto y esto—. Y empiezas a hacer planes, y llegas y presentas tu “verdad” ante ellos, tratando de engañarlos. Ahora imagínate con Dios, ¿podremos engañarlo?

El hombre no es mejor hoy día. ¿Sabes qué? El hombre está en una constante depravación cada día. ¿Por qué? Porque primero, no glorifico a Dios; segundo, no le dio gracias; tercero, se envaneció en sus razonamientos. Y número cuatro, dice: Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.

4. Su necio corazón fue entenebrecido. Echaron a andar esa maquinita llamada cerebro, y lo único que lograron hacer es que ese corazón se pusiera negro, duro contra Dios; porque Dios puso en un principio en el hombre su Espíritu Santo ya que fue hecho a la imagen de Dios. Pero ahora, por causa del pecado, Dios ha dejado algo en nosotros y eso se llama conciencia. Y Dios nos llama la atención a cada uno de nosotros, cuando estamos mal, por medio de nuestra conciencia. ¿No es cierto que antes de que fueras cristiano tú sabías qué cosas estaban mal? Tú lo sabías en tu corazón. Esa es la razón por la cual los niñitos tan pequeñitos como son, cuando hacen algo mal, se van a esconder debajo de la cama, o en el ropero o en el closet. Se tratan de esconder porque hay algo en su corazón que les dice que hicieron mal. ¿Es cierto o no? Pues es lo que Dios está diciendo aquí, dice: Y su necio corazón fue entenebrecido. Y luego dice el versículo 22 Profesando ser sabios, se hicieron necios. Esa palabra necio también puede ser traducida como loco, se hizo loco. Mira Efesios 4:17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente —o sea, en sus razonamientos—, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, —mire cómo terminaron— se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. No hay tal cosa como “evolución”, o que el hombre es mejor, no, el hombre es más depravado hoy. Se hicieron necios. Y luego dice la Biblia que se hicieron idólatras, terminaron adorando una imagen de cartón, una imagen de yeso, de piedra, se postraron delante de ellos olvidándose que el Creador es mucho más grande que esa porquería. Mira si no estará tonto el hombre para hacer eso. Dice la Biblia: Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Pero terminó adorando un ídolo a imagen de reptil. Los aztecas adoraban a una serpiente: La serpiente emplumada. Vemos a la gente en el centro de nuestra ciudad, en la catedral, adorando un muñeco. Entrenándose para que reciban la marca de la bestia en sus frentes en el futuro, en el llamado “miércoles de ceniza”, donde les untan un carbón negro en sus frentes. Adorando un ídolo. ¿El hombre es mejor ahora? No. Empezó conociendo a Dios y mira dónde terminó, adorando un ídolo. Ahora, por esa razón, dice la Biblia que Dios los entregó a la inmundicia. ¿Es mejor el hombre? No, ahora está entregado a la inmundicia, a las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos. ¿Por qué razón? Porque cambiaron la verdad de Dios por la mentira. Versículo 26 Por esto Dios los entregó —el hombre llegó a eso porque Dios los entregó; ¿los entregó a qué?— a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza. Ahora vemos un montón de mujeres lesbianas, tomadas de la mano, besándose asquerosamente una con otra, sobándose una con otra. Y el hombre terminó de igual modo, dice la Biblia, versículo 27 y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres. ¡Homosexuales! ¡Maricones! No sé cómo les dicen allá en su tierra, ¿jotos? ¿Es mala palabra eso? No quiero decir malas palabras. ¿Mariposos? Hermano, aléjate de aquel que te quiere estar sobando la mano, que te quiere estar agarrando, que vamos a lo oscurito, que déjame enseñarte. Ten cuidado, no seas tonto. Tan bonitas muchachas que hay y que andes besando un bigotón ahí, ¿verdad? Que andes acariciando a otro hombre. Luego dicen: Ay, es que Dios nos hizo así. No, no, no. Dice la Biblia que eso es por causa de la depravación del hombre; habiendo conocido a Dios, mira dónde terminó, depravado; ahora, homosexuales al por mayor, en todas partes. Míralo en los carnavales, no es otra cosa mas que la exhibición de cientos y cientos de homosexuales. ¿Y sabes qué es lo que pasa? Lo que pasa es lo que dice el versículo 32 quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no solo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican. Y allí estás tú, aplaudiéndoles, festejándoles. ¿Sabes qué? Debe de darte asco, porque esa es una aberración para Dios. Dios los entregó a la inmundicia, a pasiones vergonzosas, y dice que Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen. Y una cosa más, dice la parte final del versículo 27 cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. ¿Sabes qué? Lo del sida no es una enfermedad casual, es la retribución debida al extravío del hombre. ¿Por qué es que Dios permite el sida? Por causa de la depravación del hombre, del desvío del hombre. Y hermano, joven, ten cuidado de eso, a ti que tan fácil se te hace irte allá al cabaret y tener relaciones con todo tipo de mujeres, a diestra y a siniestra, y dizque me voy a cuidar, que me voy a proteger; ten cuidado, tú estás cayendo en la trampa de Satanás, después vas a estar llorando amargamente por no escuchar la voz de Dios.

El hombre hoy día no es mejor, el hombre se ha depravado. Mateo 24:12 dice: Y por haberse multiplicado la maldad… Eso está hablando de los días finales. ¿Sabes qué es eso? La multiplicación de la maldad. Cuando el Señor regrese la maldad se habrá multiplicado. El hombre no es mejor. No hay tal cosa como “evolución”. El hombre ahora es más degenerado y depravado, que necesita, urgentemente, hoy más que nunca, volver sus ojos a Dios, aceptar a Jesucristo como su Salvador personal, glorificar a Dios con su vida y darle gracias. Amén.

One comment

  1. Ruben Olveda

    Mas claro no se puede, Gloria a Dios por su palabra, y a aquellos que la predican tal cual, Aleluya, Dios los guarde y los bendiga, No queda otra que leer y hacer y obrar.

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