Fidelidad a tu Pastor

Enero 6th, 2008 by Administrador

1 Samuel 26:6-12 Entonces David dijo a Ahimelec heteo y a Abisai hijo de Sarvia, hermano de Joab: ¿Quién descenderá conmigo a Saúl en el campamento? Y dijo Abisai: Yo descenderé contigo. David, pues, y Abisai fueron de noche al ejército; y he aquí que Saúl estaba tendido durmiendo en el campamento, y su lanza clavada en tierra a su cabecera; y Abner y el ejército estaban tendidos alrededor de él. Entonces dijo Abisai a David: Hoy ha entregado Dios a tu enemigo en tu mano; ahora, pues, déjame que le hiera con la lanza, y lo enclavaré en la tierra de un golpe, y no le daré segundo golpe. Y David respondió a Abisai: No le mates; porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová, y será inocente? Dijo además David: Vive Jehová, que si Jehová no lo hiriere, o su día llegue para que muera, o descendiendo en batalla perezca, guárdeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová. Pero toma ahora la lanza que está a su cabecera, y la vasija de agua, y vámonos. Se llevó, pues, David la lanza y la vasija de agua de la cabecera de Saúl, y se fueron; y no hubo nadie que viese, ni entendiese, ni velase, pues todos dormían; porque un profundo sueño enviado de Jehová había caído sobre ellos.
    Quiero hablarle de un asunto vital; un asunto que sin duda alguna es lo que detiene en gran parte las bendiciones en nuestras iglesias, y que también tiene y tendrá mucha influencia en nuestros hogares, en nuestros hijos, y aun en los hijos de los jóvenes que tendrán el día de mañana, y es precisamente el de levantar nuestras manos contra el ungido de Jehová.

Quiero hablarle de la fidelidad que usted debe tener a su pastor. Todo lo que quiero hablarle a través de este mensaje es para que le sea de bendición, y para que usted pueda ser una bendición a su pastor.

En este pasaje hay una historia que la mayoría conocemos. Tenemos a Saúl como primer rey de Israel. Tenemos a Saúl como un hombre que está gobernando a Israel; y también tenemos en ese tiempo a David. Saúl no ve con buenos ojos a David por causa de los comentarios de la gente, pues David había vencido a Goliat y se había ganado el aprecio del pueblo. Ahora David está huyendo con algunos hombres que se le han unido, y ha formado un ejército de aproximadamente cuatrocientos hombres, yendo de un lado a otro, escondiéndose de Saúl y su ejercito.

Exactamente en el pasaje que hemos leído, David se encuentra con la segunda oportunidad para poder levantar su mano contra el rey Saúl y acabarlo. Hay palabras y frases aquí que deberían impactar nuestros corazones, porque dice:

Dijo además David: Vive Jehová, que si Jehová no lo hiriere, o su día llegue para que muera, o descendiendo en batalla perezca, guárdeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová. ¡Guárdeme Dios de que un día yo haga eso de levantar mi mano contra el siervo de Dios, contra aquel que Dios ha levantado como el ungido de Jehová!

Luego dice en el versículo 12: Se llevó, pues, David la lanza y la vasija de agua de la cabecera de Saúl, y se fueron; y no hubo nadie que viese… ¿Sabe quién había creado esa oportunidad para probar la fidelidad de David hacia Saúl? La había creado Dios, porque había hecho caer en profundo sueño enviado de Jehová sobre todos ellos. ¡Guárdeme Dios de extender mi mano contra el ungido de Jehová!

Yo creo, hermanos, que cada uno de nosotros para poder tener la bendición de Dios tenemos que armarnos del mismo pensamiento. ¡Cuántas bendiciones en la iglesia no llegan o se pierden por causa de miembros que levantan su lengua contra el pastor! Miembros levantando la crítica contra la esposa del pastor, contra los hijos del pastor. Cuántas conversaciones hay en los hogares de muchos miembros que después de ir a la iglesia, su conversación en la mesa es para criticar al pastor, para hacer parecer al pastor como un tonto, como alguien que no tiene la razón, que solamente habló ahí en la iglesia para lastimarlos y herirlos, y no para ayudarlos como es el propósito de cada siervo de Dios.

Hay algunas cosas que tenemos que entender de toda esta historia, y de las que tenemos que estar ciertos, y que debemos meterlas en nuestra mente y en nuestro corazón:

1. Dios es quien escoge a sus siervos. No ha sido usted quien ha puesto al pastor, ha sido Dios quien lo ha hecho. En 1 Samuel 9 podemos ver una historia maravillosa, increíble, de cómo Dios escoge a Saúl; ahora, usted podrá decir, pero hermano, ¿por qué Dios escogió a Saúl, por qué no escogió a otro? Bueno, déjeme decírcelo: porque Dios es Soberano. Dios no le va a pedir permiso a usted para escoger a su pastor. Dios sigue siendo Soberano, y Él a quien quiere llama y a quien quiere escoge; y mire, Dios utilizó a unas asnas para escoger a este hombre.

Las asnas del padre de Saúl estaban perdidas, y dice la Biblia que él fue, y anduvo buscando y buscando estas burras, y de pronto le dice su siervo, v. 6: El le respondió: He aquí ahora hay en esta ciudad un varón de Dios, que es hombre insigne; todo lo que él dice acontece sin falta. Vamos, pues, allá; quizá nos dará algún indicio acerca del objeto por el cual emprendimos nuestro camino. Aquí tenemos a Saúl antes de que fuera rey. Saúl y su siervo andan buscando estas burras, y van de una tierra a otra, de un monte a otro monte, hasta que llegan a la tierra de Zuf; y se le ocurre al siervo decir que allí cerca había un siervo de Dios. El dijo: ¡Vamos! ¡Vamos a ver qué es lo que él nos dice! El es un varón insigne, él conoce todo. En el versículo 14 dice que ellos subieron a la ciudad y encontraron a Samuel.

Ahora en el versículo 17 dice: Y luego que Samuel vio a Saúl, Jehová le dijo: —Primero tenemos que entender esto, ¿quién le dijo? Jehová— He aquí éste es el varón del cual te hablé; éste gobernará mi pueblo. Probablemente a su pastor también lo hayan llevado unas burras hasta la iglesia, o quienquiera que haya sido, pero cuando llegó a la iglesia y habló el siervo de Dios, probablemente ese día fue cuando Dios lo llamó para servirle.

Aquí tenemos que unas burras estaban extraviadas, y Saúl andaba tras ellas. Llegaron hasta la ciudad, y cuando Samuel lo vio, Dios le dijo: Este es. No fue Samuel quien lo escogió, fue Dios directamente quien lo escogió, y en 1 Samuel 10:1 dice: Tomando entonces Samuel una redoma de aceite, la derramó sobre su cabeza, y lo besó, y le dijo: ¿No te ha ungido Jehová por príncipe sobre su pueblo Israel? Ahora te toca a ti entenderlo Saúl, ¡tú eres el ungido de Jehová! versículo 6: Entonces el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos, y serás mudado en otro hombre.

Y al final del versículo 10 dice: y el Espíritu de Dios vino sobre él con poder, y profetizó entre ellos. ¿Por qué Dios escogió a Saúl? Porque a Él le complació así, y porque Dios escoge a lo vil y menospreciado de este mundo, y a lo que no es para avergonzar lo que es, para avergonzar a los sabios de este mundo. Y si usted tiene un pastor en su iglesia, tiene que entender y reconocer que ha sido Dios quien lo ha puesto allí, y en el momento en que Dios lo quiera, Dios lo va a quitar, no esté preocupado por eso.

Cuántas veces escuchamos de gente necia y rebelde que se reúnen para planear cómo destituir al pastor. Déjeme decirle que ese es trabajo de Dios, no de usted. Entonces no fue casualidad que Saúl fuera el ungido de Dios, como no es casualidad que tú tengas a ese pastor en tu iglesia. Dios escogió a Saúl de entre miles; de entre las doce tribus de Israel, Dios escogió una tribu, y de entre esa tribu, la tribu de Benjamín, Dios escogió a una familia, y de entre toda esa familia, Dios escogió a un solo hombre que fue Saúl. No es casualidad el pastor que tú tienes.

Debes entender que Dios lo escogió para realizar un trabajo especial. El es el representante de Dios ante su iglesia. De tal manera que si fue Dios quien lo escogió, debemos de controlar un poquito nuestra lengua para no estar hablando contra él. Mire hermano, normalmente al pastor le vemos hasta las arrugas más insignificantes, y nos disgusta; y que tragedia que tú no puedas dar gracias a Dios por tu pastor, y que en lugar de eso te levantes para criticarlo, para hablar contra él, para mirar todos sus defectos, en lugar de contar todas las bendiciones en las que Dios lo ha usado para cambiar tu vida.

La siguiente cosa que debemos de entender:

2. Los siervos de Dios también se equivocan. ¿Y sabes por qué? Porque ellos también son hombres como tú. Tal como tú no eres perfecto, el pastor que tú tienes tampoco es perfecto.

En la historia de Saúl, él tuvo una mala opinión acerca de David; puedes ver cómo Saúl estuvo celoso por los cantos que las mujeres empezaron a levantar después de que vinieron de haber enfrentado a los filisteos, en la cual David había cortado la cabeza de Goliat. Tú puedes ver cómo Saúl empezó a perseguir a David, y cómo Saúl se puso amargo por completo contra alguien que le hizo el bien. ¿Por qué hizo esto Saúl? Porque los pastores también se equivocan, los ungidos de Dios a veces se equivocan. Y es que en lugar de predisponernos contra el pastor, deberíamos entender que si hay alguien que necesita nuestras oraciones, nuestra ayuda, que si hay alguien que necesita nuestro apoyo es precisamente nuestro pastor.

Si hay gente por la que debemos estar orando es obvio que es por nuestra familia, pero también alguien importante es nuestro pastor. ¿Por qué? Porque puede ser que cometa un error, que no actúe con sabiduría, que se amargue contra alguno de los miembros de la iglesia. La verdad es que necesitamos levantarle las manos al siervo de Dios, hermanos.

Cuánta bendición llegaría a tu iglesia si solamente tú empezaras a orar por tu pastor. Déjame preguntarte: ¿Oraste este día por tu pastor? ¿Oraste el día de ayer por tu pastor? ¿Oraste la semana pasada por tu pastor? Te voy a decir lo que hiciste, lo que hiciste fue criticar a tu pastor. Te has puesto como juez, ¿verdad?, con las manos cruzadas para determinar si el mensaje que él predicó el domingo pasado usó un buena hermenéutica, una buena homilética, si los puntos que él dio fueron precisos o no.

Y ese es el error que tenemos nosotros como miembros de iglesias, que en lugar de orar por nuestro pastor, siempre estamos criticándolos, sin pensar que también ellos son hombres, que también ellos se equivocan y que son imperfectos como nosotros; que así como nosotros estamos inclinados hacia el pecado, de la misma manera tu pastor tiene esa misma naturaleza, y si hay alguien por quien el diablo está detrás y tiene un plan para acabarlo es precisamente tu pastor; porque si el pastor puede caer, muchos pueden caer. Si el pastor le es infiel a Dios, muchos pueden ver su ejemplo y pueden también serle infieles a Dios.

3. Debemos ser fieles al siervo de Dios, aun a aquellos que hacen lo malo, mientras Dios no los quite del liderazgo debemos de respetarlos. Hermano, entonces ¿qué voy a hacer si mi pastor es adúltero? Bueno, en lugar de levantar tu lengua contra él, busca otra iglesia. No tenemos por qué nosotros levantar contienda en la iglesia, hermanos. ¿Que otros lo quieren matar?, bueno, pues que lo maten otros, yo no voy a levantar mi mano contra el ungido de Jehová.

Nunca hablen mal del pastor, sea fiel a su liderazgo; piense en aquellos que se desanimaron o se desanimarán por tus críticas, y algunos de ellos pueden ser tu propia familia, porque las primeras personas que van a escuchar tus malos conceptos en contra del pastor serán precisamente tus hijos, tus hermanos, tus padres que no son creyentes, y que cuando te oyen hablar de esa manera, ellos no quieren y no querrán escuchar.

Piensa en el día de mañana en el cual tus hijos necesitarán tal vez del consejo de tu pastor, y él no tendrá la figura de liderazgo que debiera de tener como pastor, porque tú lo has criticado tanto que lo has desacreditado en la mesa cuando tus hijos te están escuchando; de tal manera que cuando el día de mañana tu hijo o hija estén en rebeldía y tengas que venir delante del pastor para decir: Pastor, ¡ayúdeme! Y tú lo lleves delante de tu hijo, ¿sabes qué?, tu hijo no va a hacer caso, porque tú destruiste la figura de él, lo destruiste con tus palabras, levantaste tu lengua contra el ungido de Jehová.

Piensa que un día tú y yo vamos a estar en el tribunal de Cristo, y ¿sabes qué? vamos a responder por todo lo que dijimos. Piense en el mal testimonio que usted tiene en su comunidad, y que es escuchado por causa de que lo has propagado criticándolo a él.

¿Sabes qué? Tú deberías preferir que tus hijos, en lugar de que tengan allí un póster de Valentín Elizalde o de algún conjunto musical como sus héroes, deberías de preferir que tus hijos tuvieran en alta estima a tu pastor, que él fuera su héroe, que si hay algo que debieran desear es seguir los pasos de su pastor.

Nunca hable mal de él. Piense que lo único que usted hace es incitar su carne a hacer lo incorrecto delante de Dios. Piense que si pelea usted contra su pastor en realidad usted se está oponiendo a la voluntad de Dios.

¿Dios podrá quitar a su pastor del liderazgo? ¿Si lo podrá hacer Dios? ¡Sí puede! ¿Dios podrá quitarle la vida a su pastor? Si Él quiere sí. Entonces, ¿por qué nosotros tenemos que levantar nuestra mano contra él?

Tenemos aquí que David tenía la oportunidad de enclavar a Saúl en la tierra, acabar con él de un solo golpe. Saúl estaba dormido; Saúl estaba en sus manos; ninguno de los guardias se habían dado cuenta que habían llegado hasta el mismo campamento; la lanza de él mismo estaba lista solo para moverla unos cuantos centímetros y enclavarla en su corazón. Un solo golpe hubiera bastado. Pero hubo alguien que dijo: ¡No, él es el ungido de Dios! ¡No levantes esa lanza!, ¡teme a Dios porque es el ungido de Jehová!

Y nosotros debemos armarnos de ese pensamiento. Hay que temer a Dios porque si nosotros estamos peleando contra el pastor, en realidad estamos peleando contra Dios.

Si él no tiene sabiduría en las decisiones que está tomando en la iglesia, vamos a calmar nuestra lengua, vamos mejor a orar a nuestro Soberano Dios para que le de sabiduría. Si él ha cometido muchos errores en su ministerio, vamos a orar por el pastor. Vamos a levantar sus manos, en lugar de estar crítica tras crítica.

Hermanos, nuestra lucha no es contra sangre y carne, no es contra el pastor, no es contra la esposa del pastor, contra los líderes en la iglesia; déjame decirte algo, y esto es aplicable para cualquier cosa: Si tú puedes mirar a tu enemigo, si puedes verlo, tú estás en la lucha y en la batalla incorrecta. ¿Por qué? Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, nuestra lucha no es contra personas, nuestra lucha es contra el diablo.

Hebreos 13:7, dice: Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe. Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.

¿Qué tenemos que hacer entonces? Tenemos que obedecer al pastor. Ahora, obviamente nuestra obediencia no es una obediencia ciega; si el pastor trata de seducir a una de las señoritas de la iglesia, la señorita no va a decir: Bueno, es que yo tengo que obedecer al pastor; ¡no, no, no! Tenemos que ser sabios, y lo que tenemos que hacer es huir, pero no levantar nuestra mano contra él, hay alguien que puede juzgarlo, hay alguien que puede matarlo pronto, que puede quitarlo de ese lugar, pero yo estoy hablando de la obediencia que debemos de tener cuando el pastor está dirigiendo la iglesia, cuando el pastor nos está dando instrucciones que beneficiarán la iglesia: Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos. El versículo que leímos dice: Acordaos de vuestros pastores. ¿Cómo nos vamos acordar de ellos? En oración.

Debemos entonces honrar a los siervos de Dios; dice la Biblia que son dignos de doble honor. Hay que imitar su fe, hay que seguir sus pasos en la obra, hay que obedecerle, hay que cuidar al pastor y a su familia, hay que proveer para él y sus necesidades, hay que amar al pastor, hay que velar por él.

Mire cuánta bendición usted se acarrearía si solamente cambiara su actitud con el siervo de Dios. Cuánta bendición empezaría a llegar a su hogar si usted cambiara su actitud en contra de él. Una manera en que podemos mostrar nuestro aprecio con el pastor es orando por él.

Otra manera es escribirle una notita por ahí: ¡Ánimo, pastor! Estamos orando por usted, le amamos a usted y a su familia. Otra manera de apoyar a su pastor es que usted diezme; el pastor anda tronándose los dedos porque no sabe qué es lo que va a comer el día de hoy, por causa de que los diezmos no llegaron. Las deudas de la iglesia no se han podido cubrir por causa de que miembros dejaron de diezmar, se enojaron con el pastor por la predicación del domingo, y ahora no diezman.

Yo fui miembro de una iglesia Bautista y recuerdo que las sesiones de negocios, eran solamente pleitos, en el Nombre de Dios peleándose. Peleándose por manejar las ofrendas, peleándose por gobernar la iglesia. ¿Sabe qué? La Biblia nos dice que el gobierno que Dios estableció era un gobierno teocrático, era Dios gobernando a través de su siervo. Usted que es diácono de la iglesia, que quiere gobernar al pastor, que quiere autorizar los mensajes del pastor, que quiere autorizar todo lo que el pastor hace como si usted fuera la cámara de diputados o de senadores, usted está mal hermano, usted debe orar por su pastor, que Dios le de sabiduría para dirigir la iglesia.

Yo recuerdo que en esa iglesia estábamos en esa sesión de negocios, y de pronto, una santa señora se levantó, y muy enojada dijo: ¡Pastor!, ¡Mi familia y yo hemos decidido dejar de diezmar si usted no cambia el tipo de mensajes! ¿Sabe qué? El pastor se puso pálido, se le fue el color, se le vino otro, no sabía qué decir. Ella era de las familias más influyentes de la iglesia, de los que diezmaban; la familia de esa mujer aportaba como el setenta por ciento de los ingresos de la iglesia; y la verdad es que esa mujer tuvo más agallas que muchos cristianos de ahora, pues expresó su malestar en público.

Eso es exactamente lo que tú estás haciendo; tú te enojas contra el pastor, y la primera cosa que haces es que dejas de diezmar, dejas de apoyar los programas de la iglesia, dejas de dar ofrendas especiales en la iglesia. ¿Por qué? Porque dices: Es que no estoy de acuerdo con lo que el pastor está haciendo, no estoy de acuerdo en que el pastor tenga una campaña o un evento en donde nos vengan a regañar. No lo has expresado pero ya lo pensaste, ¿verdad? Mire, hermano, mire hermana, lo que usted tiene que hacer es apoyar a su pastor, y la manera de apoyarlo es que usted diezme.

La manera de apoyarlo es que usted esté orando constantemente por él. El se puede equivocar y puede tomar decisiones erróneas, pero una cosa sí le puedo decir, y es que si usted ora, Dios va a cambiarlo. Tenemos un Dios así, un Dios de milagros. Dios puede usar a su pastor, lo único que usted necesita es cambiar de actitud. ¿Acaso Dios no podrá usar a su pastor para hablarle a usted? Sí puede, todo es cuestión que usted tenga una buena actitud, porque de otra manera usted se está amargando contra el siervo de Dios.

Apoye a su pastor, sea fiel a su pastor, hable bien del siervo de Dios; tal vez esa es la razón por la usted cuando va a evangelizar, si es que lo hace, e invita gente a la iglesia, usted no está tan animado para decir: ¡Venga a iglesia! ¡Mire!, tenemos un pastor que nos habla la Palabra de Dios ¡Un pastor que nos anima! ¡Venga, venga! Pero cuando usted no tiene un buen concepto de su pastor, usted dice: ¿No quiere ir a la iglesia? Bueno, no vaya, yo tampoco quisiera ir a la iglesia pero tengo que ir.

Ah sí, pero cuando viene el hermano fulano de tal, a predicar a la iglesia, ¿verdad? Usted dice: ¡Venga, venga! ¡Va a estar fulano de tal! Como si su pastor no sirviera; porque usted no se anima de la misma manera cuando está su pastor predicando. ¿Y sabes por qué? Porque no apreciamos al siervo que Dios ha llamado para estar en nuestra iglesia.

Y así como yo creo, hermanos, que los países tenemos los gobernantes que merecemos, tal vez el tipo de pastor que usted tiene es el que usted merece también, porque usted es muy terco.

¡Oh Señor, ayúdanos a apreciar al siervo de Dios! Amén.

13 Comments on “Fidelidad a tu Pastor”


  1. Byron said:

    gracias Señor por este mensaje


  2. Carlos said:

    Que tremendo valor para hablar asi a la Iglesia!
    Este mensaje es una profecia para los ultimos tiempos,
    donde la Iglesia del Senor se encuentra perdiendo su primer amor…
    …Caundo decimos amar a Dios al cual no vemos, pero lo negamos cuando apedreamos a nuestro hermano que si vemos…

    Siendo yo mismo pastor, expresaste el dolor de mi corazon, al mirar la idiferencia y el desprecio que llegamos a recibir de parte de aquellos personas que ministramos en los tiempos mas dificiles de sus vidas…que trizte es mirarlos levantarse y fortalecerse para despues apedrearte con mas fuerzas, sin tomar en cuenta el tiempo que sacrificamos fuera de nuestro hogar, aveces sin comer, aveces cansados, aveces desvelados…y aun asi al siguiente dia levantarnos de madrugada para is a nuestro trabajo secular…

    Gracias hermanos por esta lluvia temparana y tardia a mi corazon


  3. Luis said:

    Ojalá alguien pueda explicarme dónde en la Biblia se equipara al pastor de una iglesia con el “ungido de Jehová”, que en tiempos veterotestamentarios se usaba para el rey de Israel.

    Además, ¿no somos ahora todos los creyentes “ungidos de Jehová” y un pueblo de reyes y sacerdotes?, ¿qué distingue al pastor del resto de los creyentes, sino el oficio que se le ha encargado y la gran responsabilidad de “dar cuentas” de nosotros?

    Recordemos que la murmuración es un pecado, pero también lo es el fallar a nuestro deber de atalayas que señalan el pecado y urgen al arrepentimiento, sea este el pecado del guerdatemplos o del obispo; por igual. ¿Quieren un ejemplo en el nuevo testamento? Ahí tienen a Pablo reconviniendo públicamente a Pedro por su simulación al alejarse de los hermanos gentiles.

    Bueno, los dejo por lo pronto y ojalá alguien tenga una contestación coherente y bíblica a mis objeciones.

    Paz de Dios


  4. Mónica said:

    Me permito citar un artículo publicado en
    http://pastordanielbrito.wordpress.com/2009/03/13/no-tocar-a-los-ungidos-salmo-10515/

    Cartas Recibidas

    NO TOCAR A LOS UNGIDOS (Salmo 105:15)

    Estimado hermano Pablo:

    Hay una persona en Chile que es pastor de una misión grande y él amenaza a los miembros de la iglesia que no deben criticarlo ni hablar mal de él aunque se equivoque y cometa hasta errores doctrinales y él se toma del pasaje de “No toquéis, dijo, a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas”. ¿Que hay de verdad en ese texto? ¿tenemos los cristianos que condenar a los UNGIDOS cuando realizan una mala administracion en alguna iglesia. ¿Existen los ungidos para esta época? [sic]
    ————————————-

    Estimado hermano:

    Un examen riguroso de ese pasaje (Sal. 105.15), revela que no tiene nada que ver con confrontar las enseñanzas y prácticas de líderes como el pastor que usted menciona.

    Cuando en el Antiguo Testamento se hace referencia a “los “ungidos” de Dios, por regla general se trata de los reyes de Israel (1 S. 12:3,5; 24: 6,10; 26:9,11,16,23; 2 S. 1:14,16; 19:21; Sal. 20:6; Lm. 4:20), y en situaciones específicas de la línea real de los descendientes de David (Sal. 2:2; 18:50; 89:38,51), pero no se refiere a los profetas y maestros.

    Si bien el texto de Salmo 105:15 hace mención de los profetas, el contexto general del Salmo, sin lugar a error, se refiere a los patriarcas en general (vv. 8 a 15 con referencia a 1 Cr. 16:15-22), y a Abraham en particular (Gn. 20:7).

    Basado en lo anterior, usted podría preguntarle a tal líder si él es del linaje de David, o si pertenece a alguna tribu de Israel.

    Otra cosa interesante es que aun si el pasaje pudiera ser aplicado a los pastores en el día de hoy, las palabras “no toquéis” y “no hagáis mal” son referencia a no infligir daño físico a alguien. Por consiguiente, el pasaje no tiene absolutamente nada que ver con criticar, cuestionar o desafiar las falsas enseñanzas de un pastor que se ha autodeclarado “ungido”.

    Yendo más lejos, si este pastor tuviera razón, ¿cómo sabríamos a quién no “tocar”? ¿Cómo sabríamos quiénes son los profetas y los ungidos? ¿Porque ellos lo dicen? ¿Porque sus seguidores dicen que sus líderes son ungidos? Cualquiera puede decir que es ungido. ¿Tenemos que aceptarlo así? ¡No! En vez de ello debemos cotejar lo que ellos dicen y hacen con la Escritura.

    Por último, sí hay ungidos en el día de hoy, pero no son los caraduras que reclaman serlo, sino que todos los cristianos somos ungidos. Este es el único sentido de la palabra “ungido” que el Nuevo Testamento enseña (1 Jn. 2:20).

    Conclusión:
    Ningún pastor, líder o seguidor de Cristo, tiene el derecho de considerarse intocable y pretender que sus enseñanzas no sean desafiadas o refutadas. Por el contrario, la Biblia nos enseña que debemos guardar, defender y predicar la sana doctrina, y así mismo denunciar a los falsos maestros y la falsa doctrina, sea quien sea que la predique (Dt. 13:1-5; 18:20-22; Ro.16:17; Gál. 1:6-9; 1 Tes. 5:21; 1 Ti. 1:20; 2:17; 2 Ti. 3:16; 4:14; Tit. 3:10-11). Lo mismo debemos hacer frente a las malas prácticas y mala conducta de gente que anda desordenadamente, aun si son pastores (Ro. 1:29-32; 1 Co. 6:9-11; Ef. 5:11; 1 Jn. 2:4).

    Bendiciones en Cristo,

    Pablo Santomauro

    *Este Artículo ha sido publicado con el permiso de el hermano Pablo Santomauro


  5. Luis said:

    A continuación transcribo el correo electrónico que recibí como respuesta a mi comentario y me permito responder en el cuerpo mismo de su mensaje con el siguiente símbolo de entrada >>:

    Buenas tardes Luis,
    Agradecemos su comentario en nuestra página y le ruego que me disculpe por contestarle tan tarde.

    Pasando a sus comentarios, le comparto lo siguiente: En el Antiguo
    Testamento se ungía a las personas y las cosas, para significar
    santidad, o separación para Dios. Ese ungimiento era hecho por el
    sacerdote con aceite de oliva puro, que es un símbolo del Espíritu
    Santo. Así se ungieron a los reyes, a los sacerdotes y a los profetas.

    >>En lo anterior estoy de acuerdo, sólo hubo un par de incidentes
    distintos: Aarón y su familia fueron ungidos inicialmente por Moisés, quien no era sacerdote; y tanto Saúl como David fueron ungidos por Samuel, quien no era de casta sacerdotal, pero que ostenta un estatus de profeta.>>

    De la misma manera el pastor es una persona que ha sido constituida y separada por el Espíritu Santo Efesios 4:11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a
    otros, pastores y maestros,

    >>Por lo tanto no es sólo el pastor quien ha sido constituído como alguien en un estatuto por separado del cuerpo de Cristo; sino que él, junto con los otros cuatro ministerios han sido puestos para SERVIR a la iglesia.>>

    Hechos 20:28 Por tanto, mirad por
    vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto
    por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por
    su propia sangre.

    >>Otra vez no encuentro discrepancias, pero lo que deja ver el versículo es la responsabilidad del (episcopos) obispo, supervisor, sobrevedor o pastor de cuidar algo tan valioso como la iglesia; comprada a precio de sangre. NINGUNA otra cosa se puede desprender de ahí.>>

    De manera que el pastor es tan especial para Dios que Él mismo señala que son dignos de doble honor 1 Timoteo 5:17 Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar.

    >>En este pasaje, para empezar habría que definir si hay alguna diferencia entre el uso de las palabras griegas EPISCOPOS (que traducimos generalmente como obispo) y PRESBITEROS (que traducimos como ancianos). Ahora, si los PRESBITEROS son equivalentes a los EPISCOPOS debemos deducir del texto bíblico que no era uno, sino varios los encargados del gobierno y pastoreo de las iglesias primitivas; algunos comentaristas hablan de que el presbiterio u órgano de gobierno de las iglesias estaba precisamente compuesto por ancianos que ostentaban cada uno de los cinco ministerios enlistados en Efesios 4:11.

    En todo caso, la enseñanza es concordante con la enseñanza de toda la Palabra de Dios de honrar a los ancianos (PRESBITEROS), es decir, las personas de edad avanzada. Pero agrega algo son dignos de DOBLE HONOR sólo aquellos que gobiernan bien, predican y enseñan; de ninguna manera se incluye en esta categoría a todos.>>

    Y efectivamente cuanto más te confía Dios, más te demandará Él.
    Lucas 12:48 Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes,
    será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá.

    Por otro lado, el mensaje publicado pretende que los miembros de la
    congregación respeten y apoyen a su pastor. Y también es para recordar que si ha sido Dios quien lo puso, Dios lo quitará en Su tiempo, si es necesario. Y creo que mientras los miembros de una Iglesia pretendan tomar el lugar que a Dios le corresponde, sencillamente Dios no hará nada para quitar a dicho pastor. Recuerde que la Biblia dice: Rom 12:19 No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.

    >>Le invito a recordar que el pastor (y todos los oficiales)es parte de
    la misma iglesia como miembro y creo que mientras el pastor/miembro de la iglesia PRETENDA TOMAR EL LUGAR QUE A DIOS LE CORRESPONDE, SENCILLAMENTE DIOS NO HARÁ NADA para bendecir y hacer madurar a la congregación.

    Además usted habla de tomar venganza, cuando lo que se debe buscar es la edificación del Cuerpo de Cristo, “derribando todo argumento que, con altivez, se oponga al conocimiento de Cristo”.

    De discusión más larga y delicada me parece el tema de que “Dios quite a dicho pastor”; ya que Dios se place en actuar en estos tiempos precisamente a través de “la iglesia, que es su cuerpo; la plenitud deaquel que lo llena todo en todos”.>>

    Estoy muy de acuerdo que un pastor con autoridad moral reconvenga, tal como usted lo señala con el ejemplo de Pablo y Pedro. Pero no así de alguien que como miembro de una Iglesia pretenda hacerlo con su pastor.

    >>El problema en el supuesto que usted plantea es la definición de
    “autoridad moral”, ¿quién asigna o valida dicha autoridad moral?
    Además volvemos a la falacia de que el pastor se encuentra en un estatuto diferente del de otros miembros del Cuerpo de Cristo, ¿es acaso la mano más que el ojo?, ¿o el pie no es parte del cuerpo por no ser boca?>>

    Si usted es de los que cree que tiene esa “autoridad”, pero no quiere
    la responsabilidad de ser pastor de tiempo completo, creo que cualquier crítica hacia su pastor está fuera de orden.

    >>Está de sobra decir que estoy convencido de tener dicha autoridad, que es y seguirá siendo ejercida en los momentos y lugares adecuados para mi iglesia local; sin embargo el ministerio que me ha sido encomendado no es como pastor, sino como profeta; por lo que creo que mis comentarios se encuentran en concordancia con la Palabra de Dios; no necesitan concordar con nada más.>>

    Por otro lado si su pastor está doctrinalmente equivocado, ¿qué hace usted en esa Iglesia? Es mejor que salga y busque una con la doctrina correcta, puesto que es muy difícil que usted pueda cambiarlo.

    >>Lo que hago en esa iglesia es velar por la salud espiritual de los
    otros miembros y esa es la razón por la que sigo ahí; en el momento en que mi tarea no pueda seguir siendo desarrollada ahí, y el Señor me llame a otro lugar, es entonces que iré a una nueva iglesia. En cuanto a mi incapacidad para lograr un cambio tiene usted razón; al igual que en el tema de evangelismo, la convicción de pecado es trabajo del Espíritu Santo.>>

    Un saludo afectuoso

    Arturo Muñoz Guzmán

    >>Paz de Dios>>


  6. sonia said:

    me encanto el mensage espuesto por el Espiritu Santo ya que sin su guia no se biera hablado este tema, y solo alguen que a vivido esto pude entender que esto es palabra de Dios, y hoy en dia la soberbia y orgullo nos a llebado a ser seres egoistas pero recordemos que estos sintomas son de satanas y que nosotros no somos jueces para juzgar nada Dios es el que hace todas las cosas, el quita el pone y nosotros solo nos queda obedecer a El y su Palabra y nadie que no sea Pastor puede comentar algo encontra porque no lo a vivido y mucho menos si tiene el llamado pero todabia no lo realiza porque lo que sembremos lo cosechamos para atras y cuando asi sea nos daremos cuenta que sierto es este mensaje y que es PALABRA DE DIOS


  7. sonia said:

    Y que Dios bendiga a todos los Pastores y les de sabiduria y fuerzas para llebar con temor y dignidad el ministerio, y que su sufrimiento y el de su familia Dios lo apremie y lo bendiga! que solo nuestro Dios es el unico que recompensara y Juzgara sus obras y las de todos, Amen.
    Dios los bendiga y Paz para todos.


  8. horacio said:

    yo creo que si le vamos aser fieles a alguien debe ser a Dios en el nombre de Jesucristo, no a un hombre. Al pastor darle su respeto como lider claro, pero al igual a todo los hermanos tanto como en la iglesia como en cualquier parte del mundo.
    dios los bendiga


  9. natalia cortes said:

    Gracias por dar al pastor el lugar que le corresponde como siervo de Dios y mas cuando esa dedicacion y entrega al Señor son todo lo que su vida ha reflejado de manera muy integra …soy hija de un pastor excepcional..el testimonio de mi pastor es el mas grande que no conoci jamas…mi pastor es justo, honesto, fiel, leal y en cuestiones economicas yo diria que tiene una grandisima fe…yo como humano hubiera pensado tirar la toalla al venir tantas adversidades en la iglesia con lideres que no se someten…no a la voluntad del pastor sino a la de Dios..comprendo que hay muchos lideres que no han sido llamados y ven esto como un negocio…pero en su palabra dice que cada uno dara cuenta a Dios de lo que haya hecho…asi es que yo hablo del pastor que yo conozco y que en su manera de servir a Dios se somete a lo que dice la Biblia sed santos como yo soy santo…ejemplo digno de imitar…ese es mi padre…


  10. Luis said:

    Natalia, sólo quisiera felicitarte por el hermoso ejemplo de la vida de tu padre; un líder conforme a la Palabra de Dios. Ojalá todos pudiéramos presumir de pastores iguales. Por favor, si lees esto, no dejes de decirle a tu padre que su ejemplo me conforta y edifica a través de tu testimonio.

    Paz de Dios


  11. ricky cfc said:

    que buen mensaje; mas allà de todo esto sin dejar de reconocer que tienes razon, algo muy importante de recordar es que la palabra de Dios no es para debatir sino para edificar… y El juicio es de Dios porque si estoy equivocado Dios es el que tiene la ultima palabra… Dios les bendiga Cristo viene pronto


  12. LEONEL said:

    Ciertamente el pastor es puesto por Dios como un ejemplo en todas las áreas de su vida. Debe ser fiel a Dios, fiel a su esposa e hijos, y fiel al llamamiento de Dios. Considero en verdad que estamos viviendo los tiempos de apostasía que el Espíritu Santo ya habló en el tiempo apostólico. Es en verdad muy triste lo que viven los pastores que se ciñen a las Escrituras, que no tienen doblez, y que en verdad cumplen su ministerio tal como les ha sido encomendado. Y si hay un pastor (NO PERFECTO, PUES NO EXISTEN) que se esfuerza en vivir la Palabra junto a su familia, aquellos miembros que asisten a esas congregaciones, deberían de obedecer las Escrituras y sujetarse a aquel hombre, no por él, sino porque Dios lo ordena; esto claro está, si es que el miembro aspira algún día a ser un líder, porque sino lo hace, será otro del montón, como hay muchos; acumulando sólo para su vientre… EL SEÑOR LOS BENDIGA.


  13. LEONEL said:

    Ciertamente un pastor no debe predicar con prejuicios, pero en lo relacionado a la verdad no debe tener compromisos con nadie; sino con Dios. En este tiempo a los creyentes no les gusta que se les regañen, que se les diga la verdad en la cara, puede ser como el caso del mismo Esteban. Hechos :15 Entonces todos los que estaban sentados en el concilio, al fijar los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel. Aunque tenía el rostro como de un ángel, y habló verdad, lo matarón. El mismo Saulo que fue luego Pablo, en vez de arrepentirse, se puso peor y comenzó a perseguir con más odio y venganza a los cristianos. Gracias a Dios que luego se arrepintió y fué uno de los mejores apóstoles. Pero el caso de Esteban es el caso de muchos pastores en estos tiempos, aunque tenga cara de ángel y se porte como tal, hay quienes los apedreán, o como Saulo le cuidan las ropas a los hipócritas que hablan mal de los pastores… en vez de hablar bien de sus pastores y de respaldarlos conforme Dios los manda. Pero Dios juzgará en su tiempo todo esto. La sujeción a los pastores es Bíblica, es contra Dios y las Escrituras el no hacerlo… Personalmente creo que si no honramos la autoridad de Dios en un Pastor que ha sido puesto por Dios, no se lo está honrando Dios. Un puntito más… Muchos caballeros, someten a sus esposas al grito, al insulto e inclusive al golpe; y en realidad hacen eso porque no tienen autoridad; porque la autoridad se la recibe cuando nos sujetamos a la autoridad puesta por Dios, obligan a sus esposas y ellos no le hacen caso a nadie…

Leave a Reply