La Sangre Del Señor Jesucristo Tiene Poder – Pastor Arturo Muñoz Guzmán

Texto Bíblico:

2 Reyes 5:1-14 Cuando Eliseo el varón de Dios oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestidos, envió a decir al rey: ¿Por qué has rasgado tus vestidos? Venga ahora a mí, y sabrá que hay profeta en Israel. 9Y vino Naamán con sus caballos y con su carro, y se paró a las puertas de la casa de Eliseo. 10Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Ve y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio. 11Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra. 12Abana y Farfar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y se volvió, y se fue enojado. 13Mas sus criados se le acercaron y le hablaron diciendo: Padre mío, si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no la harías? ¿Cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio? 14El entonces descendió, y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño, y quedó limpio.”

Introducción:

La Biblia nos relata, que Naamán era un general distinguido del ejército de Siria, pero este hombre estaba enfermo de lepra, y una doncella israelita que era cautiva, informó a la esposa de Naamán que un profeta de Samaria podía curarlo, esta joven se refería al profeta Eliseo.

En consecuencia, Naamán pidió permiso al rey Ben-Adad II para ir Israel; es importante notar que la recomendación de esta joven tuvo peso, porque seguramente ella daba buen ejemplo y mostraba que verdaderamente era adoradora del Dios de Israel.

La historia de Naamán muestra la condición del hombre, así como la salvación que está al alcance de todos, aún aquellos que dicen ser enemigos de Dios.

1.- Naamán era un hombre condenado.

2 Reyes 5:1 “Naamán, general del ejército del rey de Siria, era varón grande delante de su señor, y lo tenía en alta estima, porque por medio de él había dado Jehová salvación a Siria. Era este hombre valeroso en extremo, pero leproso.”

El pecado del hombre ha causado separación con Dios y está condenado al infierno.

Romanos 3:10-12 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; 11No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. 12Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno”

2.- Naamán era enemigo de Dios.

2 Reyes 5:2 “Y de Siria habían salido bandas armadas, y habían llevado cautiva de la tierra de Israel a una muchacha, la cual servía a la mujer de Naamán.”

El pecado del hombre trae enemistad contra Dios, de tal manera que el pecado hace que el hombre se convierta en enemigo de Dios.

Romanos 5:10 “Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.”

3.- Naamán oyó a un testigo fiel.

2 Reyes 5:3 “Esta dijo a su señora: Si rogase mi señor al profeta que está en Samaria, él lo sanaría de su lepra.”

El plan bendito de la salvación por gracia tiene que ser proclamado por cristianos fieles, que amen a Dios y tengan misericordia de las almas perdidas.

Romanos 10:14 “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?”

4.- Naamán trató de salvarse por sí mismo, usando sus riquezas.

2 Reyes 5:5-6 Y le dijo el rey de Siria: Anda, ve, y yo enviaré cartas al rey de Israel. Salió, pues, él, llevando consigo diez talentos de plata, y seis mil piezas de oro, y diez mudas de vestidos. 6Tomó también cartas para el rey de Israel, que decían así: Cuando lleguen a ti estas cartas, sabe por ellas que yo envío a ti mi siervo Naamán, para que lo sanes de su lepra.”

Jamás el hombre podrá comprar la salvación. No hay ninguna religión que salve, así como ninguna obra humana puede limpiar el pecado del hombre

Romanos 3:20 “Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.”

5.- Naamán se resistió al sencillo plan de cura. (salvación)

2 Reyes 5:9-12 “Y vino Naamán con sus caballos y con su carro, y se paró a las puertas de la casa de Eliseo. 10Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Ve y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio. 11Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra. 12Abana y Farfar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y se volvió, y se fue enojado.”

La fe es la única que puede llevar al hombre pecador, a los pies de Cristo. Solo la sangre de Cristo tiene todo el poder de limpiar el pecado en el corazón del hombre.

Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

Efesios 2:8-9 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9no por obras, para que nadie se gloríe.”

Romanos 5:8 “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”

6.- Naamán tuvo que poner su fe en lo que se le mandó a hacer.

2 Reyes 5:13-14 “Mas sus criados se le acercaron y le hablaron diciendo: Padre mío, si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no la harías? ¿Cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio? 14El entonces descendió, y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño, y quedó limpio.”

Dios le da al hombre el libre albedrío para creer en el Señor Jesucristo como Salvador del mundo.

Juan 3:36 “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.”

Hebreos 11:1 “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”

7.- Naamán recibe la salvación, (cura total) cuando se apegó al plan ya establecido.

2 Reyes 5:15 “Y volvió al varón de Dios, él y toda su compañía, y se puso delante de él, y dijo: He aquí ahora conozco que no hay Dios en toda la tierra, sino en Israel. Te ruego que recibas algún presente de tu siervo.”

La sangre de Cristo limpia de todo pecado, y lo único que se necesita es invocar el nombre de nuestro bendito Salvador.

Romanos 5:13 “Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado.”

1 Juan 5:11-12 Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. 12El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.”

8.- Naamán ahora tiene su fe puesta en el Dios de Israel.

2 Reyes 5:17 “Entonces Naamán dijo: Te ruego, pues, ¿de esta tierra no se dará a tu siervo la carga de un par de mulas? Porque de aquí en adelante tu siervo no sacrificará holocausto ni ofrecerá sacrificio a otros dioses, sino a Jehová.”

En el momento que el hombre cree que Cristo puede salvarle y le pide, en ese momento es sellado con el Espíritu Santo de Dios, y a partir de ahora, Él le ayudará dar evidencia de su salvación.

Efesios 1:13 “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,”

Efesios 2:10 “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”

¿Eres aún enemigo de Dios?

Entonces decide sumergirte en la sangre del Señor Jesús. En el Nuevo Testamento, las expresiones: sangre de Jesús, sangre de Cristo, sangre del Cordero, sangre del Pacto, sangre Rociada, son metáforas que representan la muerte expiatoria del Señor Jesús; fue por el derramamiento de su sangre que pudo realizarse la salvación

1 Corintios. 10:16 “La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?”

Efesios 2:13 “Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.”

Hebreos. 9:14 “¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?”

Hebreos 10:19 “Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo”

Póngase a cuentas con Dios.

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