No Descuidemos El Corazón

Texto Bíblico:

Salmos 119: 1-12 Bienaventurados los perfectos de camino, Los que andan en la ley de Jehová. 2Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan; 3Pues no hacen iniquidad Los que andan en sus caminos. 4Tú encargaste Que sean muy guardados tus mandamientos. 5!Ojalá fuesen ordenados mis caminos Para guardar tus estatutos! 6Entonces no sería yo avergonzado, Cuando atendiese a todos tus mandamientos. 7Te alabaré con rectitud de corazón Cuando aprendiere tus justos juicios. 8Tus estatutos guardaré; No me dejes enteramente. 9¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. 10Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus mandamientos. 11En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti. 12Bendito tú, oh Jehová; Enséñame tus estatutos.”

Introducción:

Imagínese que sale a comer con alguien que usted ama. Este es un tiempo en el cual ustedes dos deben compartir sus pensamientos y experiencias a fin de conocerse mejor y establecer su relación. Pero qué sucede si en medio de la conversación saca su teléfono y comienza a leer sus correos electrónicos o se distrae por la televisión que hay en el restaurante o no escucha lo que la otra persona está diciendo debido a que hay algo más que está ocupando su corazón. La oportunidad de establecer una relación amorosa se pierde.

Nuestra relación con Jesucristo es igual. Él desea tener una relación amorosa y personal con nosotros, sin embargo, a menudo, incluso en nuestros tiempos de comunión con Él, estamos distraídos y preocupados.

Entonces entendemos que nuestra relación con Jesús se comienza y mantiene por nuestro corazón. No obstante, el problema es que aunque deseamos cultivar nuestra relación con el Señor, muchas cosas en el mundo compiten por captar la atención de nuestro corazón.

1.- Hombres Que Descuidaron Su Corazón.

A) Salomón:

1 Reyes 11:1-10 Pero el rey Salomón amó, además de la hija de Faraón, a muchas mujeres extranjeras; a las de Moab, a las de Amón, a las de Edom, a las de Sidón, y a las heteas; 2gentes de las cuales Jehová había dicho a los hijos de Israel: No os llegaréis a ellas, ni ellas se llegarán a vosotros; porque ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses. A éstas, pues, se juntó Salomón con amor. 3Y tuvo setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas; y sus mujeres desviaron su corazón. 4Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David. 5Porque Salomón siguió a Astoret, diosa de los sidonios, y a Milcom, ídolo abominable de los amonitas. 6E hizo Salomón lo malo ante los ojos de Jehová, y no siguió cumplidamente a Jehová como David su padre. 7Entonces edificó Salomón un lugar alto a Quemos, ídolo abominable de Moab, en el monte que está enfrente de Jerusalén, y a Moloc, ídolo abominable de los hijos de Amón. 8Así hizo para todas sus mujeres extranjeras, las cuales quemaban incienso y ofrecían sacrificios a sus dioses. 9Y se enojó Jehová contra Salomón, por cuanto su corazón se había apartado de Jehová Dios de Israel, que se le había aparecido dos veces, 10y le había mandado acerca de esto, que no siguiese a dioses ajenos; mas él no guardó lo que le mandó Jehová.”

B) Sansón:

Jueces 16:1 “Fue Sansón a Gaza, y vio allí a una mujer ramera, y se llegó a ella; 16:20 Y le dijo: !Sansón, los filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: Esta vez saldré como las otras y me escaparé. Pero él no sabía que Jehová ya se había apartado de él.”

2.-  ¿Qué Hacer Para Cuidar Nuestro Corazón?

A) No descuidar la Lectura Bíblica.

B) No descuidar la oración.

C) No descuidar la doctrina adecuada.

D) No descuidar el congregarnos.

3.- Consecuencias Por Descuidar El Corazón

A) Podemos enfriarnos y perder comunión.

B) Podemos perder a nuestra familia.

Salmos 96:7-8 Tributad a Jehová, oh familias de los pueblos, Dad a Jehová la gloria y el poder. 8Dad a Jehová la honra debida a su nombre; Traed ofrendas, y venid a sus atrios.”

Salmos 86:11Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad; Afirma mi corazón para que tema tu nombre.”

Es preciso que aprendamos a cómo cuidar de nuestro corazón, a fin de que verdaderamente podamos conocer a la Persona que nos ama, al Señor Jesucristo y Él desea tener una relación con nosotros en la forma más profunda posible-

Conclusión:

Que todos podamos aprender a volver nuestros corazones al Señor; ejercitar nuestro corazón para creer en Su Palabra; prestar atención al sentir de nuestra conciencia por medio de confesar nuestros pecados; y renovar nuestros corazones todos los días. Que podamos cuidar de nuestros corazones para que nuestra relación con el Señor pueda ser mantenida adecuadamente y crecer con mayor profundidad, y para que nuestro amor por el Señor pueda también crecer tanto en fortaleza como dando frutos.

Para Reflexionar:

Puedes hoy asegurar ¿Qué tú no estás descuidando tu corazón?

Ponte a cuentas con Dios.

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