¿Cómo Saber Que Somos Hijos De Dios?

Texto Bíblicos:

Juan 1:11-12 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. 12Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;”

1 Juan 5:13 “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.”

Introducción:

Es importante que cada hombre sepa que características debe tener un hijo de Dios. Y dista mucho aquel hombre que hace según su criterio, “buenas obras” y que por ser religioso puede determinarse o autonombrarse como hijo de Dios.

Un ejemplo claro es Cornelio, un hombre bondadoso y piadoso, el cuál por encima de su buen proceder, no era considerado como hijo de Dios, es por eso que el apóstol Pedro lo va a buscar y le enseña cómo podría ser hijo de Dios en Hechos 10.

Romanos 10:9-13 “Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. 11Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado. 12Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; 13porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.”

¿Qué debe de saber todo hombre para que pueda ser hijo de Dios?

1) Debe llevar fruto.

Juan 15:5 “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.”

El fruto de la santificación, el hombre que ha pasado de las tinieblas a la luz, debe de vivir una vida santificada.

Romanos 6:20-22 Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia. 21¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte.22Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.”

2) Fruto del cambio interno en el corazón.

El hombre nacido de nuevo por la sangre de Cristo siempre tendrá una lucha entre la naturaleza carnal y el espíritu, es por eso que el pecado ya no se disfrutará como antes de que fuera hijo de Dios.

Mateo 7:15-18 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.16Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?17Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.18No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.”

1 Corintios 6:16 “¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne.”

Gálatas 5:16-17 Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. 17Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.”

Efesios 2:2-3 “En los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.”

Romanos 7:23-24 “Pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. 24!Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?”

3) El hijo de Dios será disciplinado por Él, como consecuencia del pecado en su vida.

Hebreos 12:5-11 “Y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, Ni desmayes cuando eres reprendido por él; 6Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo. m 7Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿Qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? 8Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos.”

Proverbios 3:11 No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová,
Ni te fatigues de su corrección;”

Apocalipsis 3:19 “Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.”

A) La disciplina es instrucción y es corrección, y está disciplina se realiza por medio de la enseñanza.

Salmos 32:8 Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos.”

1 Tesalonicenses 2:13 “Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes.”

B) Dios disciplina por medio de las circunstancias.

Romanos 8:28 “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”

Proverbios 13:24 El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.”

C) Dios disciplina cuando el hijo de Dios no entiende y cuando el corazón y su vida no cambia.

1 Corintios 5: 1-6 De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre. 2Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción? 3Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho. 4En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, 5el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús. 6No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa?”

Hechos 5:1-5 Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad, 2y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles. 3Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? 4Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. 5Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron.”

4) El hijo Dios Debe de experimentar la presencia de El Espíritu Santo en su vida, ya que viene a morar en el corazón del hombre cuando recibe a Cristo como su Salvador.

El Espíritu Santo siempre le impulsará a orar, le guiará, le fortalecerá, le hablará y le dará la victoria sobre el pecado.

Efesios 1:13 “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,”

Efesios 4:30 “Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.”

Para reflexionar:

Si tú dices que eres hijo de Dios, entonces responde estas preguntas:

¿Cómo estás viviendo la vida cristiana? La gente que te rodea, ¿puede notar que ha habido un cambio en tu vida? ¿Puedes afirmar que estás siendo dirigido por el Espíritu Santo? Y si dices que si, entonces ¿Estás dando fruto de la santificación? De lo contrario, no prepárate para recibir la corrección.

Hoy ponte a cuentas con Dios.

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